Si yo pudiera...
Reflexionando viendo llover en mi ventana, en el calor de mi hogar oyendo música suave, van dilatándose mis sentimientos y mis manos ya no son lo que debieran, parecen aves buscando hacer nido en un espacio apropiado, imperecedero, que recoja cada una de las gotas de lluvias de mi alma, que irán a dar a un terreno desconocido, de alguna alma triste, inquieta o quizás que divaga en mil y un tormentos.
Desde ahí nace esto, si yo pudiera... escribir y sanar heridas que el desamor, la desventura, el desengaño o quizás tal vez la timidez van emergiendo cual surco que hiere y te hace gemir.
Quieto, busca el consuelo en lo que más amas, pero no descargues responsabilidad en nadie más que tu, si, tu... no lo hagas por quien amas, por tus padres, hermanos, hijos, sobrinos, amigos, nada, ¡basta! Tú te debes a ti mismo, por eso busca aquello que te hace sentir y vivir de forma más agradable, recuerda lo que te hace bien, procura no sentirte solo, equilibra y valora lo que eres para ti mismo.
Con esto para empezar ve lo que tienes para brindarte a ti mismo, y no te darás ni cuenta como se lo brindas a los demás, hoy quiero así apaciguar el dolor que llevo en mi alma, aquel que quema, que hiere, que mata; no se puede conseguir todo lo que anhelamos, mas no nos pueden quitar las ganas de vivir, se sentir, de amar, y aprendamos que amando se es feliz.
Duro es saber que aun amando no se es retribuido aquel sentimiento, pero es ahí donde está el verdadero amor, amor que no duele no es amor, divago en mi mente, la lluvia no se cesa, es implacable, ¿será entonces que debo aprender de ella? aun siendo así comportándose con cierta violencia la tierra aun así la recibe con ansias y se regocija en un futuro verdor de pradera.
Por eso guardaré mis armas que solo traen miseria y pesar, para llegar a coronarte con fiereza de nardos convirtiendo todo el dolor del amor en suave néctar de pasión, fructificar y mitigar...
Llueve copiosamente, si yo pudiera cobijarte en mis brazos, sentir tu piel rozar la mía, tus mejillas rojizas y tu aliento en mi oído, no me castigo más, eso no sucederá, mas cuando llegará el día en que no piense en como estas, no hay amor que no duela de verdad, ¿por qué el amor debe lastimar?
Si yo pudiera...
Solo deseo que la lluvia invernal no congele mas tu corazón, que de verdad cuando sientas amor, seas amada y cuando el tiempo de la siega llegue no encuentre tu pradera seca e infértil, yo aun así, seguiré cultivando con mis lagrimas mis praderas el tiempo de la siega pueda cosechar paciencia y mucho amor, eso si puedo hacer...
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