Adulando una fantasía
Que logra el príncipe que marcha
sabiendo que nada puede conseguir.
Aquel labrador que en su faena
cree perder su porvenir.
Y qué hay del soñador
que teme por alcanzar,
digámosle que deje de soñar
convirtiéndolo en perdedor.
No se trata de ello
es temor, es pasión,
locura desenfrenada
por unos ojos bellos.
Mirada desafiante
respiración cómplice
sensualidad delirante.
Tu mirada que me dice?
Sí, quiero aventurar
de tu miel mi alma saciar
conceder mis bálsamos
contenerte en mi amar.
Soltar las ataduras del pudor
conquistar tu verdad.
Deseo te embriagues del néctar
de mi pasión.
0 comentarios